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"Alderetes como posta, villa o ciudad, no nace como producto de una decisión política, ni de una voluntad fundacional, ni por acción de adelantados colonizadores, sino, por un agrupamiento natural de pobladores en las cercanías del gran río Salí , a la vera del antiguo camino de Carretas de Burruyacú"
(prof. Humberto O. Pacheco en "Alderetes: Historia de un Pueblo Convertido en Ciudad")
Un Pueblo antiguo
La zona era frecuentada por el comercio, con rumbo a Lima. Para esa época se producía el traslado de San Miguel de Tucumán, desde Ibatín, por Miguel de Salas y Valdéz por Orden de Fernando Mate de Luna, Gobernador de Tucumán, el 27 de Septiembre de 1865.

A partir de ese acontecimiento, cobrará inmediata importancia el camino de "La Toma a Burruyacú" o "Paso a Macomitas". A la vera del camino se estableció lentamente un caserío de nativos y criollos provenientes de pueblos y lugares del naciente.

Encontramos los orígenes de la familia Alderete cuando Don Francisco Alderete, jura como Alcalde de Hermandad en 1696.

Las Chacras y Postas, Pertenecían a los Hermanos José María y Miguel Alderete, que luego establecieron canchas de bola y juegos de billar; así explotaron la posta - pulpería que alcanzó renombre como "Los Alderetes".

Tiempo después, el cabildo ordena levantar las pulperías por los desórdenes que ocasionaban. Los hermanos Alderete, opuestos a dicha resolución, emigraron a Santiago del Estero, pero dejaron sellado el nombre a este pueblito que trascenderá a lo que hoy es una ciudad de arrollador crecimiento.
El Paso de los Próceres
Durante las Guerras de la Independencia, el camino de Carretas de Burruyacú, fué utilizado por Güemes, Belgrano Y San Martín, nuestros héroes de la Independencia.
Manuel Belgrano - Descubrió la importancia estratégica del camino, por ser el menos peligroso, por las remotas posibilidades de que el enemigo lo utilizara para realizar emboscadas o patrullas. Fué así que lo recomendó al Gral. San Martín y el libertador aceptó e consejo de belgrano.(Documentales Argentinos. SAn Martín y Tucumán. Publicación de la Junta Conservadora del A.H.T. Tucumán 1.950 págs. 26/27
El Gral. José de San Martín, utilizó cotidianamente, el camino de carretas a Burruyacú, y acampo con su ejército en Alderetes, tal cuál se lo había recomendado Belgrano. Es reconocida su predilección por visitar La Ramada de Abajo, lugar que eligió como descanso y reposo de la enfermedad que lo aquejaba. (Documentos Argentinos. San Martín y Tucumán. Pág.27).
El Teniente Ledesma, uno de los oficiales del Ejército del Norte tenía su casa-quinta paterna en Alderetes y proveería desinteresadamente de gran cantidad de mulares al ejército. Teniendo en cuenta esta circunstancia, es probable que dicho regimiento acampara en Alderetes, tal cual se lo había recomendado Belgrano.(Mitre, Bartolomé. Hist. de Belgrano y de la Independencia Argentina. T. II. 1887. Págs. 103/104).

En los años del siglo XIX funcionaron en la zona, efímeras fábricas de azúcar.

Ya en 1.861 al pequeño asentamiento se lo denominaba Villa de Alderetes; en él se instaló una escuela de varones, luego la comisaría y un juzgado de paz. Hasta el año 1.880 perteneció al Rectorado Capital y posteriormente en 1888, durante la gobernación de don Lídoro Quinteros, integró el Departamento Cruz Alta.

La Villa, rodeada de ingenios azucareros que requerían creciente mano de obra, ve por ésto acrecentado su movimiento comercial. Su fortalecimiento se vió afianzado en vísperas del trazado ferrovario con la instalación de telégrafo, escuela y buenos edificios públicos. Hacia 1888 la documentacón catastral registra a la Villa de Alderetes como un asentamiento estable alrededor de tierras de las familias Mendilaharzu, Frías y Páez

La llegada del ferrocarril desde Buenos Aires -Rosario en 1891, permite la  habilitación de  una estación de cargas y pasajeros.

En 1899, la construcción del dique "La Aguadita" estimula fuertemente la agricultura y la industria, por lo que al finalizar el siglo XIX, la villa era el centro de servicios más vigoroso de la zona. Para entonces se constituía una "Comisión de Higiene y Fomento" que se ocupaba de los asuntos que preocupaban a la comunidad. También en ese año se inagura el Templo de la Sagrada Familia, por el impulso del RP Jucundo Guevara, y su jurisdicción eclesiástica se extendía aún hasta la Banda del Río Salí.

La jerarquía del poblado duró hasta mediados del siglo XX, a pesar de que el ingenio Concepción, en la vecina ciudad Banda del Río Salí, nucleaba la mayor cantidad de habitantes.

Por mucho tiempo, y desde que en 1.951 fuera erigida como Comun Rural, la villa creció y prosperó sin la aplicación de los instrumentos técnicos que regularan su crecimiento.

En el año 1977, y por impulso del párroco RP. Santiago Villena, y la colaboración de autoridades y vecinos, se crea el colegio secundario "San Vicente de Paul", primera institución de su clase en la zona.

En 1978, durante el mandado de Don Marcelino Salomón Rodríguez, se construye el moderno edificio de la Delegación Comunal, hoy sede del Gobierno Municipal.

El 1 de Enero de 1987, mediante la Ley N° 3.744 sancionada durante la Gobernación de don Fernando Pedro Riera, recibe el estatus de Municipio, siendo designado Interventor Normalizador de la misma Don Federico Oscar García Galeano.

El mismo hizo entrega del poder al primer Intendente electo por los vecinos, que fué  Don Mario Orlando Sandoval( 1988-1991 ).

A éste lo sucedieron en el cargo el Dr. Ismael Kamel ( 1991-1995 ), Don Marcos Luis Varvaro ( 1995-1999 ) , Don Héctor Aldo Salomón ( 1999 - 2003 ) y por el actual intendente Don Julio Fabio Silman ( 2003 - 2007)/(2007-2011)/(2011-2015).

Dice una crónica respecto de Celedonio Gutiérrez: "militar, político y caudillo argentino, que nació en la ciudad de Tucumán el 3/3/1804 y murió en Alderetes el 12/8/1880. Asumió como gobernador en octubre de 1841, al caer Rosas, firmo el Acuerdo de San Nicolás, entre gobernadores de provincia. Durante su ausencia fue destituido. Luego fue derrotado por los unitarios, y se exilió en Bolivia. Regresando fue procesado, pero el presidente Urquiza lo indultó. Con el cargo de Brigadier de la nación invadió Tucumán, pero fue vencido. Desde mediados de la década del sesenta, agotado decide definitivamente instalarse en su finca de Alderetes, donde murió.